Autoedición

EVERYBODY NEEDS GOOD NEIGHBOURS

Arnau Blanch

Everybody needs good neighbours es un proyecto fotográfico que parte de un territorio concreto, el pueblo natal del fotógrafo, Vilobí d’Onyar. Este municipio, de aproximadamente 3.000 habitantes, se caracteriza por estar ubicado en un espacio de confluencia de infraestructuras de transporte que lo convierte en un territorio desmembrado. Túneles, muros de contención, puentes y vallas conforman un paisaje que ha influido en una adaptación de sus habitantes al medio. El fotógrafo propone abordar un territorio concreto propio, escrutando en lo conocido la novedad, y la sorpresa, explorando el espacio transitado y las personas que lo habitan.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies